Revista NUESTROS NEGOCIOS,
SOLUCIONES PARA LAS PYMES:
Cuando las fundadoras de e-Valora dejaron sus
puestos de trabajo para adentrarse en la aventura
de fundar su propia empresa pudo parecer una
locura. Elena Rasero dejó UBS Warburg
Dillon Read, mientras que Cecilia de la Hoz,
abandonaba Banesto, unidas por una idea en común:
poner en marcha un proyecto que hoy cuenta ya
con un año y medio de vida aproximadamente.
Una idea arriesgada, tanto más cuando
el proyecto en cuestión iba a desarrollarse
a través de Internet, en una época
en la que todas las empresas decididas aprobar
suerte en la red, como ella, se estrellaban
estrepitosamente.
UNA NECESIDAD
Sin embargo, lo que en un principio parecía
una locura, no lo era tanto, puesto que, desde
e-Valora, Rasero y De la Hoz, han encontrado
solución a un problema que hasta el momento
tenía la pyme española: el de
la valoración financiera. Saber realmente
cual es el valor, en dinero de una empresa.
Es cierto que la valoración financiera
no es algo nuevo. Las firmas lo solicitan sobre
todo a la hora de cerrar operaciones de venta,
fusiones, etc., en las que conocer lo que vale
la compañía es esencial para la
correcta resolución de la operación
en curso.
No obstante, también es cierto que estas
valoraciones, por el alto coste que implicaban,
estaban restringidas, en líneas generales,
a empresas de gran tamaño, puesto que
constan de un proceso complicado en el que un
experto analiza no sólo, la firma en
cuestión, sino también el sector
en el que se desarrolla su actividad, su marco
geográfico etc. Algo muy caro para la
pequeña y mediana empresa, puesto que
su coste mínimo es de más de 12020
euros. Con e-Valora el coste es mucho menor:
cualquier empresa puede conocer cuál
es su verdadero valor.
A través de los servicios de e-Valora
se reducen los costes y por lo tanto el precio
de la valoración, que queda establecido
en unos 1300 euros, casi 10 veces menos que
una valoración clásica. La fase
de análisis, en la que un experto se
traslada a la compañía para su
estudio, queda suprimida, puesto que un equipo
de seis analistas ya han valorado tanto el sector
en el que se mueve la compañía
a estudiar, como otras similares a ésta.
En consecuencia el proceso es también
mucho más rápido. El trabajo que
es una valoración clásica puede
ocupar meses, e-Valora se compromete a hacerlo
en una semana.
EL CLIENTE ACTÚA
"Una vez que el usuario se ha puesto en
contacto con e-Valora, a través de su
página web (www. e-Valora.com), la empresa
le hace llegar un cuestionario estándar
que el cliente completa con los datos de su
empresa sobre aspectos financieros, comerciales,
operativos y de gestión que puedan resultar
críticos para el resultado de la valoración.
En la empresa on-line se renuncia a tener reuniones
con el cliente, a cambio de ofrecer más
rapidez y menor coste en el proceso. Cuando
el cuestionario ha sido rellenado y enviado
a e-Valora, en la empresa se procede a realizar
la investigación y análisis de
la información, para lo que la firma
posee una extensa base de datos, tanto financieros
históricos de compañías
cotizadas, como de datos macroeconómicos
de diversos países, como proyecciones
sectoriales, etc. el objetivo es que el resultado
sea lo más exacto posible, puesto que
con un modelo de cuestionario estándar,
algo de esa exactitud podría perderse.
No obstante, el continuo análisis sectorial
realizado por la empresa, permite a e-Valora
tener elaborados y actualizados los modelos
financieros necesarios para elaborar proyecciones
del cliente; realizar el descuento de los flujos
de caja, valorar empresas según métodos
de comparables y transacciones, presentar un
rango de valoración final en base a las
hipótesis que se hayan utilizado.
Con esta metodología, el cliente obtiene
un informe de valoración en el que, aparte
de describirse las metodologías empleadas,
se ofrece una hipótesis de valoración
para tres escenarios distintos, proyecciones
financieras para los siguientes cinco años,
rango de valoración para la empresa y
tablas de sensibilidad.
COSTES
En cualquier caso, en e-Valora parece primordial
mantener la estructura de costes bajos para
los próximos años. La empresa
comienza a caminar, y sus fundadoras están
sorprendidas de la buena acogida que ha tenido
por parte de las pymes tradicionales, no sólo
aquellas que se ciñen al ámbito
de la red. Las previsiones son buenas, y si
la aceptación continúa es posible
que durante el 2002, la facturación de
la empresa alcance cifras que oscilen entre los
500 y 600000 euros.